lunes, 16 de agosto de 2010

INCEPTION


¡¡¡TODO EL COMENTARIO TIENE SPOILERS!!!

Es bastante difícil para mí, que soy en principio una persona simple, resistirme a la tentación de partir este comentario por el final de la película. Pienso que quizá lo que más llama la atención al hablar de la experiencia de haber visto INCEPTION son las posibles discusiones que puedan generarse en torno a la polémica de su final abierto y también creo que es al fin de cuentas, muy probablemente, lo que menos importa de la película. Es interesante ver como aquellos que ya tuvieron la suerte de verla, se dividen entre la posibilidad de que Di Caprio de haya quedado atrapado en el sueño o se halla en verdad despertado, una genialidad de Nolan que solo se compara con el hecho de que en realidad no tiene la menor trascendencia… (Un poco como aquella escena de matrix, que necesariamente uno debe volver a ver una y otra vez, para ver si ahora se entiende algo de lo que el Arquitecto le explica a un confundido Neo… que parte más o menos así: “Mientras tu primera pregunta puede ser la más pertinente, puedes o no darte cuenta que es también, la más irrelevante”…

En definitiva por estar planteado como está, existen buenos argumentos para creer en ambas posibilidades, personalmente me inclino a pensar que Di Caprio se quedó atrapado en el sueño, lo que me lleva a esa conclusión, es el hecho de que por al menos dos veces me repitieran en la película que el principio fundamental para saber si estabas soñando era el hecho de no acordarte como llegaste a donde estas, así que, sabes cómo funcionan todas las patadas sucesivas para despertar y son bastante detalladas, pero no sabes cómo llega Di Caprio al Avión, porque nunca muestran si el Chino verdaderamente dispara. En segundo lugar no tiene sentido que Di Caprio encuentre al chino viejo, ya que en realidad murió después de que ellos se metieran tras Ficher al sueño más profundo, a menos por supuesto de que la explicación obvia sea que el tiempo en realidad es relativo y cada cual vea pasar años donde otro estuvo algunos meses. Por otro lado, sin embargo, se supone que al perderte en el estrato más profundo estas solo tal como le paso a Di Caprio y a Mal, no había más gente, en cuyo caso realmente habría despertado en el Avión, ya que ahí estaban todos y el aeropuerto estaba repleto, cuestión que es inmediatamente puesta en duda ya que en ese caso sería cierto que el chino se perdió en el estrato profundo y DiCaprio lo encontró…Pero… ¿recuerdo mal o el Chino estaba rodeado de secuaces?

Es en este punto donde queda absolutamente de manifiesto que la discusión no tiene sentido, y que en realidad que se despierte o no, da lo mismo.

La película está basada en dos historias que se desarrollan paralelamente, y podría cada cual ser una película aparte, la primera es la historia de Di Caprio con Mal; para mí y mi mente acostumbrada al estilo de Sr y Sra. Smith (jakajajka) al principio pensé que ella también era una especie de agente que se metía en los sueños, y que trabajaba para la competencia o algo así, onda su amor prohibido y ws, después uno agradece que en realidad sea algo mucho más complejo y termine preguntándome porque Di Caprio le pide que se siente en la silla mientras él baja por la cuerda atada a ella.

La segunda historia es la de Fisher con su papá, y bueno, como es inevitable empatizar con las emociones de tristeza reflejadas en los grandes ojos azules de Cilliam Murphy uno como que quiere que no se lo caguen, a pesar de que “” eso es exactamente de lo que se trata todo el asunto, de que renuncie a la fortuna de su papa para que el chino pueda ser como amo del mundo, al final resulta que el hecho de que lo reconcilien con un padre que en la realidad pareciera no quererlo mucho, es más importante. Aunque claro, sabe Dios como va él a interpretar el sueño cuando despierte, como que despierto el sueño puede transformarse en una penosa desilusión, un intento de su mente acongojada por entender la reacción de su padre para con su persona y en parte, para justificarla.

Mi par de cromosomas X me obligan a sentirme profundamente conmovida por la escena en que Di Caprio finalmente se enfrenta a Mal, (aun cuando sabemos que ella es en realidad su propio subconsciente que él no puede controlar), y el que intenta desesperadamente de convencerle de que el “sueño” es el mundo real, y que el amor mutuo que se profesan puede traspasar las fronteras de la muerte, sin embargo él sabe a ciencia cierta que ella no es Mal, porque admite que ni su más profunda y elaborada imaginación pueden acercarse a la complejidad de la verdadera, así cuando la sostiene moribunda en sus brazos, sabe que debe dejarla ir, porque ella es la sombra de alguien a quien el amaba y que ha dejado de ser.

Pasando a temas triviales pero que tiene todo que ver a la hora de elegir una película, los efectos especiales son monstruosos, las ideas de acción de Nolan superan todas mis expectativas, ¡! Como una mancha de sangre en el pecho del chino es todo el rato estresante al máximo y totalmente preocupante, aluciné tanto con la escena del pasillo, que recuerdo perfectamente como en ese momento mi mente se salió involuntariamente de la película y empezó a decirse a sí misma lo buena que era la secuencia. Y como la caída de la camioneta al agua, que se tarda como una hora, fue todo el rato un intenso clímax.

En lo relativo a las actuaciones, pienso que Di Caprio se lució, es como si la Isla siniestra hubiera sido el ensayo perfecto antes de interpretar este papel y como si todas las actuaciones de su vida lo llevaran irrevocablemente a ésta, (otra vez como la escena del Arquitecto de la Matrix, que le dice a Neo que estaba previsto que inevitablemente se presentara ante él).

Escuché harta critica a la actuación de Ellen Page (Ariadne) y a decir verdad estuvo ahí no mas, al fin y al cabo ella es la que desarrolla la historia, es como la encargada de empujarla, siempre al siguiente nivel o al cambio de tema, el papel estaba diseñado para que uno dijera “wow ella lo hizo tan bien”, a pesar de que se le pedía que fuera empírica y realista para que nos recordara todo el rato que se trataba de un sueño.

Me gusto mucho la actuación de Joseph Gordon-Levitt (Arthur) lo encontré seco, un solo gesto suyo y uno se queda pasmado… mientras que Tom Hardy (Eames) se encarga de ponerle toda la adrenalina tremendamente arriesgada y despreocupada del héroe de acción típico, con esa marcada personalidad autosuficiente.

Ni hablar de Michael Caine (Miles), ya entiendo porque Nolan lo quiere en todas sus películas, es que hace tan bien el papel que interpreta en todas ellas (porque seamos realista es como un guardián, un protector, un mentor, es como la conciencia, pero en todas es la misma XD). Marion Cotillard (Mal) también la lleva, absoluta y completamente maestra.

Siempre es genial apreciar como varios personajes son desarrollados a la vez y que todos son protagonistas y que sus acciones son en realidad indispensables para el correctoJustificar a ambos lados planteamiento de lapelicula, creo que eso es muy dificl de hacer.

En definitiva la película es extremadamente buena, es altamente sorprendente y original en su presentación, (aun cuando no en la idea de fondo), lo cual no deja de ser meritorio tratándose de una película que no hace sentido al final, sino que se explica desde el principio y luego la historia nada mas sigue su curso natural, es por ello que en cuento aparece el chino en la “realidad” uno sabe que es el mismo que aparece viejo al principio de la película y al final nada mas uno desea saber cómo llego ahí y porque es más viejo que DiCaprio.

Creo que esta película merece un lugar de honor en la historia del Cine, es como uno de esos hitos que viene cada cuantos años de la mano de alguna mente iluminada que cambia la manera de concebir las presentaciones en la pantalla grande.

jueves, 5 de agosto de 2010

LA CARRETERA


¿Que es lo que realmente impulsa a una persona a continuar, aún cuando no queda nada que parezca suficiente para que la vida como tal merezca la pena?

¿Que le hace desear sobrevivir aún cuando sabe que no hay esperanza posible?

Pareciera ser que el hecho de vivir y respirar, tuviera valor en sí mismo, aún cuando se carezca de toda finalidad posible.

En mi opinión, la vida por sí misma no tiene valor, la vida es un instrumento, una herramienta, un mecanismo conductor entre el espíritu y las esperanzas de realizar los sueños propuestos, las ESPERANZAS, aún cuando en nuestro fuero interno, sepamos que no conseguiremos aquello que deseamos, aun cuando sepamos que existen impedimentos mas allá de toda duda, que hacen del alcance de nuestras metas algo imposible, sin embargo, la cuestión radica en la capacidad de renovar los sueños, de proponernos pequeñas metas diariamente y cumplirlas en la medida de nuestras capacidades.

Aventurándome en terrenos peligrosos, pondré como ejemplo a aquellos que sufren de la llamada muerte cerebral, sobreviven solo gracias a la conexión con máquinas, su respiración es artificial y su mente ha dejado de funcionar, entonces; ¿están realmente vivos? ... la respuesta es incierta y depende de un sinfín de supuestos científicos, físicos, espirituales, religiosos, etc., que tendrán mayor o menor importancia dependiendo de las inclinaciones personales de aquellos que se planteen el asunto en cuestión, por mi parte tiendo a creer que esa persona no es, es decir, que ha dejado de existir, debido a que su mente ha dejado de concebir la consecución de una finalidad en la vida. A menos que se conciba una “vida” más allá del plano terrenal, donde la mente pueda funcionar sin el cuerpo, donde los sueños eternos puedan ser considerados parte de una existencia, todo lo cual esta mas allá de mi entendimiento y de mis conocimientos o incluso de mi imaginación.

Todos estos cuestionamientos me acosan después de haber visto lo que para mí es una inclasificable película, llamada “LA CARRETERA”. Es muy posible que no haya logrado entender el mensaje de la película (o más bien del libro en el que está basada), digo esto ya que debo admitir, que no logro comprender el interés del padre por mantenerse con vida, soportar el lento transito de la existencia sin otra finalidad que la de sobrevivir otro día más, aún sabiendo que el próximo amanecer traerá más miserias que el día que ha dejado atrás.

Tiendo a pensar como una posible explicación, que no es la vida propia lo que el personaje tiene en tanta estima, para él es la vida de su hijo aquello que realmente tiene valor, y no solo como padre, sino como sobreviviente, sabiendo que su hijo podría ser el último de los niños sobre la faz de la tierra.

Las fuerzas que nos mantienen con vida son frágiles; grandes enfermedades azotan este planeta, gran cantidad de accidentes ocurren cada día, mucha gente muere de hambre, apenas somos consientes del peso que ponemos sobre la naturaleza, nuestra inteligencia es eminentemente egoísta y los avances y descubrimientos mentes más brillantes, han servido más que para cualquier otra cosa, que para alejarnos del ambiente natural, aislarnos del entorno salvaje, hasta finalmente poder olvidarnos de su existencia, reducirlo, explotarlo y enriquecernos, sin sentirnos culpables. Nuestra vida está basada en la búsqueda de la felicidad y el éxito, nuestra sociedad se construye a partir de una medición de acumulación de bienes y servicios, donde aquel que marca la mayor distancia entre su cotidianeidad y la naturaleza salvaje, es aquel que merece mayor respeto.

Con todo, cabe señalar que mas allá de las condiciones físicas y biológicas necesarias para que podamos decir que un ser humano vive, existe otro aspecto de la vida que es aun más complejo; la voluntad de vivir. Aquella existencia que se plantea en nuestras mentes y que nos impulsa cada día a continuar, para la consecución de nuestras metas, esta voluntad es subjetiva, y relativa en atención a cada persona, es por ello que para algunos la voluntad de la vida puede identificarse con una persona, un objeto, una finalidad, un propósito una idea, o un sentimiento.

A través de nuestra historia hay innumerables ejemplos de muertes voluntarias, me atrevería a decir que antaño a menudo tenía que ver con el amor o el honor, lo que no deja de ser, sobre todo si consideramos que se requiere gran valentía para contemplar la posibilidad de entregarnos a algo que no conocemos y cuyas características apenas si podemos imaginar, a causa de la perdida del ser amado o del honor que nuestros antepasados y nuestra casa ha ganado a través de generaciones.

Levantaré mi voz contra la opinión generalizada de que la provocación de la propia muerte es la salida fácil para el cobarde, por el contrario pienso que aquel que realmente cree entenderla y se sabe pobre e insignificante frente a ella, y aun así decide traerla a su puerta, es aquel que realmente posee valentía. Finalmente todos vamos a morir, quizá lo que nos diferencia a unos de otros sea como enfrentamos ese hecho que es inevitable.

Sin embargo, renunciar a la vida sin traer la muerte es la peor forma de vida que existe, es un pasar enfermizo y ceniciento por la existencia, aquel que no desea vivir y sin embargo soporta la vida, es un esclavo, un ser condenado, no hay finalidad, no hay meta no hay esperanza, y sin embargo se aferra a la vida, entendida solamente como las funciones fisiológicas de la existencia.

La película es enormemente emotiva, que muestra la actitud que una persona de buenos sentimientos toma para con el resto del mundo, como el miedo y la miseria pueden hacernos olvidar el propósito de la vida, el propósito de sobrevivir, hasta que la existencia se base meramente en la inercia.

Las causas del holocausto son desconocidas, sin embargo cada cual puede imaginar porque el mundo se ha destruido, es fácil identificarse con el film en estos tiempos en que la idea del fin del mundo esta generalmente aceptada (quizá no como posibilidad cierta, sino como idea posible), entendemos porque los hombres se vuelven violentos en esas circunstancias, ¿Cómo podría ser de otra manera? Si día a día apreciamos como la maldad humana no tiene límites, y como unida a su inagotable ingenio, se crean las más insólitas y deplorables situaciones de aprovechamiento del próximo. Muertes, secuestros, raptos, violaciones, robos, son nuestro pan de cada día, sabemos que el orden se mantiene en precario equilibrio, y que no sería posible sin el uso de la fuerza. Es por ello que no me cuesta imaginar que sin esa fuerza de orden el caos más absoluto caería entre nosotros.